Drones

Las aplicaciones que tienen los drones son infinitas: seguridad vial,  prevención y extinción de incendios,  búsqueda y rescate de personas etc. Pero dónde realmente ofrecen mayores posibilidades es a la hora de desempeñar funciones de seguridad y videovigilancia.

 

Hasta ahora, el uso de drones con videovigilancia está muy extendido en control de fronteras, en la supervisión y protección de grandes espacios. Pero su uso, cada vez está más extendido en el ámbito privado, pues es la mejor solución de videovigilancia para la protección y vigilancia de grandes espacios, por su amplio campo de visión, por su velocidad y por su versatilidad.    

 

¿Cómo funciona la videovigilancia a través de drones?

La videovigilancia a través de drones está indicada para la protección y seguridad perimetral de grandes superficies. Es una solución de videovigilancia fiable, eficaz y en alta resolución. Los drones están equipados con cámaras de seguridad de alta resolución FHD 1080 con estabilizador de imagen que garantiza imágenes de gran nitidez y neutraliza los movimientos del dron. Las imágenes se transmiten en tiempo real de forma inalámbrica a un grabador de videovigilancia que garantiza la integridad de las imágenes y las valida como prueba judicial en caso de que se capte un hecho probablemente delictivo.

 

Como sucede con las aspiradoras autónomas del hogar, el dron puede programarse para que despegue a las horas establecidas de manera que realice tareas de seguridad y reconocimiento del terreno de forma automática. También puede manejarse en remoto por un operador.

Los drones, además de equiparse con cámaras de vigilancia de alta resolución, disponen de visión nocturna (cámaras de vigilancia infrarrojas), GPS (para programar sus vuelos) e incluso los más avanzados disponen de funciones de reconocimiento facial que les permite identificar usuarios y detectar intrusos y accesos no autorizados.

 

A diferencia de las cámaras de vigilancia fijas que sólo son útiles cuando la intrusión o la incidencia tiene lugar delante de su objetivo, el dron es capaz de buscar, localizar y seguir objetivos. Además, se encuentra sobrevolando el objetivo a decenas de metros de altura, por lo que resulta imposible que sea saboteado con sprays de pintura.